Este libro contiene textos en distintos idiomas:Inglés, francés, alemán, español e italiano.
Tokio constituye el área metropolitana más poblada del planeta; su superficie alberga 33 millones de habitantes que se desplazan gracias al más complejo sistema ferroviario y que disfrutan del mayor número de restaurantes por habitante en el mundo. Además es, posiblemente, la megalópolis con mayor proporción de arquitectura reciente. A pesar de que sus orígenes se remontan al siglo XVII, cuando la ciudad era conocida con el nombre de Edo, y vivió su época de esplendor a partir de finales del siglo XIX tras haber sido declarada capital de Japón, poco queda de su arquitectura original debido a dos hechos significativos que la destruyeron casi por completo. El terremoto de 1923, tras el cual se planeó un programa de reconstrucción que resultó poco viable debido al elevado coste, y los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, que redujeron la población a más de la mitad. El intenso desarrollo económico que experimentó finalizada la guerra dio paso a una ciudad moderna que destaca por sus complejas infraestructuras, su gran extensión y la mezcla de una arquitectura de vanguardia con los vestigios del trazado original de la metrópoli antigua. En ninguna otra ciudad los límites entre dentro y fuera, público y privado, arriba y abajo están tan diluidos como en Tokio; esta falta de fronteras configura un entorno urbano único en el mundo que se refleja en los más modernos rascacielos y en los más íntimos locales comerciales de la ciudad. Una amalgama de tipologías arquitectónicas que se erigen como punto de referencia para diseñadores de todo el mundo.
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