La mecánica actual del consumo está marcando una clara tendencia a convertir actividades naturales y cotidianas en auténticos rituales, fenómeno del que se hace eco el diseño interior de bares y restaurantes. Recurrir a una iluminación imaginativa como elemento central y explotar el uso simbólico del color, intrínsecamente ligado al mundo emocional, son soluciones que despliegan auténticos universos de fantasía en un espectáculo cuyo protagonismo recae en la cocina. Clásicos o modernos, sobrios u ostentosos, vanguardistas o tradicionales, los proyectos expuestos en estas páginas forman parte de una selección pretendidamente global que aspira a dilucidar el camino que está vguiendo el diseño interior de bares y restaurantes en los últimos años.
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