Egipto, olvidado de la historia, es capaz de ofrecer espectáculos de gran variedad y auténtica belleza: el inmenso delta del Nilo, las extensas playas de arena del mar Mediterráneo, las barreras coralinas del mar Rojo, los uads secos por la acción del sol o las montañas rojas del Sinaí; y además, naturalmente, las obras maestras del antiguo pueblo de los faraones —desde las célebres pirámides hasta el Valle de los Reyes, o desde Karnak hasta Abu Simbel— a las que hay que añadir las ingentes obras de ingeniería realizadas por el hombre moderno. Sugestivas fotografías y ricos textos describen mil facetas de una tierra maravillosa, colorista y sorprendente, y componen un inédito recorrido a través de un milenario y fascinante país, que por su luminosidad, resulta todavía más seductor desde el aire.
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