Tanto si se trata de un automóvil de lujo como de un modelo dirigido al mercado medio, el automóvil americano ya ha entrado en el imaginario colectivo y es conocido, sin excepciones, en todo el mundo.
Son muchas las obras que en el pasado han catalogado de manera exhaustiva las diferentes marcas automovilísticas que existen en el mercado americano desde finales del siglo xix, por ello este trabajo quiere tocar el tema de manera diferente, es decir, presentando una amplia panorámica del automóvil americano, situada en el contexto de su evolución funcional o de su penetración en el mercado.
Ante los ojos de un europeo los automóviles americanos parecen demasiado grandes, llevan motores excesivamente potentes y son considerados poco prácticos para los desplazamientos diarios en los que se suele viajar solo. Pero tomando en consideración la inmensidad del continente norteamericano, sus grandes arterias de comunicación, la facilidad de aparcamiento y el bajo costo de los carburantes se puede entender por qué los automóviles americanos son diferentes a los de cualquier otra parte del mundo.
Comenzando en los albores del automovilismo, pasando por la cadena de montaje de Henry Ford y llegando hasta nuestros días, este magnífico volumen, enriquecido con espléndidas fotografías, recorre la historia completa del automóvil americano.
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